Por Eduardo Zambrano
Desde el año 2000, el 21 de marzo fue calendarizado por la Unesco para detenernos y celebrarnos en el mundo con la poesía. Seguramente los promotores culturales se apropian de esta fecha para hacer algún evento, un festival, o alguna lectura. Sin embargo, hay escritores que llevan consigo y en lo cotidiano esta celebración, y lo hacen convencidos en cuanto la poesía les ha cambiado la vida y trascienden, como en el destello del poema de Ungaretti, en un simple y maravilloso M’illumino/ d’immenso (Me ilumino de inmenso).
La verdad son pocas las figuras literarias que se manifiestan al mismo tiempo como poetas, traductores, ensayistas, columnistas, editores y promotores incansables de la lectura de poesía. Esta multifacética vocación, insisto, no es común, por eso en este Día Mundial de la Poesía me vuelvo a la figura de Michael Krüger.
De las voces más reconocibles y vivas de la literatura alemana, se destaca la figura emblemática de Michael Krüger (1943), que a la par de su trayectoria creativa como narrador y poeta, fue un connotado editor, una referencia obligada por muchos años en la editorial Carl Hanser Verlag, de la cual fue director de 1986 a 2013.
Antes de estas fechas, comparto con ustedes algunos datos clave:
. Nació el 9 de diciembre en Wittgendorf (Sajonia), Alemania, pero crece y estudia en Berlín.
. Después de completar la educación secundaria, fue aprendiz de un editor y más tarde empieza a estudiar filosofía y literatura.
. Interrumpe sus estudios para viajar a Londres y trabajar como librero de 1962 a 1965.
. Ya de vuelta en Alemania se gradúa, e inicia a los 25 años (1968) su carrera como editor en la casa Hanser de Múnich.
. En los años 70 se inicia con publicaciones aisladas, pero en 1976 (hace ya cincuenta años) aparece su primer poemario: Reginapoly [Reginápoli].
Con el pretexto de celebrar este 50 aniversario poético en Michael Krüger, se presenta a continuación una pequeña aproximación a su poesía:
Desde el entorno de lo cotidiano, los versos de Krüger no sólo observan y leen el mundo, sino que muchas veces establecen un diálogo con su entorno, y de esa conversación sencilla, intimista, hacen un guiño (a veces con ironía, otras con tristeza) a nuestra propia intimidad.
A la par de un lenguaje claro, una lucidez de pensamiento reveladora nos hace partícipes de la condición humana. La cita clásica de “Soy humano, nada en el mundo me es ajeno” es la invitación abierta que hace Michael Krüger a sus lectores.
Como consecuencia de estas vivencias y reflexiones, el poeta logra situarse en una atemporalidad clásica, por así decirlo, y aquella simpleza del momento, sin aspiraciones de trascender, puede ser compartida con emotividad.
Los poemas de Krüger son entonces una lectura del mundo, pero habrá que aclarar que el poeta no pretende estar informado, ni siquiera leer para comprender o interpretar esa realidad que lo rodea, los versos dan cuenta más bien de las contradicciones, el ojo del poeta se detiene ahí, en ese sinsentido, para que, con un lenguaje poético, las revele:
DEVOCIÓN
Bajo el puente de la autopista
se ha construido una iglesia
de basura, una vieja carriola
sirve como altar.
Palabras de piedad y
gracia. No se necesita
de ningún recuerdo.
El párroco es muy viejo
y casi siempre está borracho.
Pero como buen terco
se aferra a Dios, y todos
lo escuchan devotamente
cuando maldice al mundo.
Dentro de las distinciones que se le han dado por su trayectoria están el Premio Peter Huchel (1986), el Prix Médicis Étranger (1996) y el reconocimiento al Mérito Editorial de la FIL Guadalajara (2009).
Apenas el año pasado igual se le distinguió en Italia con el Premio Internacional Nonino 2025 en Literatura; Claudio Magris, como coordinador del jurado, describió así la obra de Krüger: “Leyendo lo que él escribe, descubrimos que también se trata de nuestros sentimientos y pensamientos, pero necesitamos que él los descubra en sus artículos, en sus novelas, narraciones y poemas para hacerlos nuestros y descubrir que es él quien los saca de nosotros y que, después de haberlo leído, nos hemos vuelto un poco más nosotros mismos”.1
En esa misma instancia del premio, en la nota periodística también se destacan ciertas confesiones de Michael Krüger sobre sus más caras convicciones en la poesía. A continuación transcribo el impacto en su formación, que le causó leer aquel poema emblemático de Giuseppe Ungaretti:
“Me ilumino/ de inmensidad”: haber leído este poema fue como una tormenta de nieve, como una epifanía en la pobre mente de un estudiante que no sabía qué hacer en la vida, pero sentí que, repentinamente, se había abierto una ventana que me mostraba lo que tenía que hacer en el futuro… quise dedicar mi vida a la difusión de la literatura.
Sé que inmenso puede ser traducido de muy diversas maneras… Pero, en resumen, siempre se llega al punto de que debe existir algo más que un simple deseo o nostalgia por algo más grande que la realidad, que debe existir una “Sehnsucht” nunca satisfecha por algo más grande que nuestra existencia.
Hoy por hoy, la figura de Krüger en Berlín y en toda Alemania, no sólo es ampliamente reconocida, sino que sigue activo en la consigna de difundir la literatura y la lectura de poesía. En su momento lo hizo con su labor de traductor, pero también ha dado testimonio en un libro de memorias donde surgen conversaciones con poetas como Joseph Brodsky, Zbigniev Herbert o Charles Simic, algo que da una idea de su particular filiación poética.
La selección de poemas que se presentan a continuación tiene como referencia dos libros:
Una parte del día (Editorial Tresmolinos, España, 2024).
Previsión del tiempo (NorteySur, e.d.a. libros, España, 2008)
Sin embargo, las traducciones que ahora se presentan para cerrar esta nota son de David Hidalgo, estudiante en la Facultad de Filosofía y Letras de la UANL, y entusiasta en sus estudios de la lengua alemana. David me acompañó generosamente en la selección de textos. Sus observaciones y señalamientos puntuales en algunos versos han sido muy valiosos, dan además esa sensación de ingravidez y alumbramiento que nos permite contactar al gran poeta que hay en Krüger, donde lo cotidiano se vuelve impredecible.
CÓMO SE ORIGINAN LOS POEMAS
(Wie Gedichte entstehen)
Todos conocen el momento
cuando entras en el claro del bosque
y las liebres,
tras un segundo de duda,
desaparecen entre los pinos.
No hay palabra
que las pueda detener.
No estás bien de la cabeza,
decía mi padre,
cuando me brotaban las lágrimas.
¿Cómo entender de un todo
si no se sabe
lo que es un todo?
…
PRONÓSTICO DEL TIEMPO
(Wettervorhersage)
En cualquier momento la nieve
al derretirse
se disolverá en el torrente
que ilumina los ríos oscuros
en sus vigilados caminos
hacia el mar. En cualquier momento
se alzarán las nubes
y dejarán libre el escenario
para los ojos suplicantes.
En cualquier momento nos sentaremos
de nuevo al aire libre
en las mesas recién barnizadas
y leeremos los libros
que han invernado.
Así que ven pronto, por favor,
pues todo parece
que en cualquier momento
volverá a nevar.
…
TO WHOM IT MAY CONCERN
(To whom it may concern)
Aunque no corresponda
nos gusta mirar hacia atrás: las calles
se estrechan, las casas se empequeñecen,
el gran tema se diluye visiblemente.
Es más fácil vivir con el mundo
a nuestras espaldas, la guerra se vuelve un juego,
la sangre misma no es otra cosa
que pintura roja en un cuadro.
Admiramos el azul fuerte
sobre las otras orillas. Por desgracia,
no nos hicieron piadosos, la llamada
de las flores, de los sembrados, del borde del camino,
ya ni los mencionamos.
Las cartas, que el infortunio nos arrebató,
muestran una tonta necesidad de transparencia.
Mira, la procesión de las hormigas,
nada ya puede resistirse a su voraz
curiosidad.
…
CAMINAR
(Gehen)
Nos hemos
entrometido
en la cerrazón de nuestras vidas,
solo ya en las manos
está la fuga.
Bajo el tejado de lluvia
un pasadizo
mantiene secas
nuestras voces.
Caminar así
a lo largo de toda la vida,
como si la muerte
no estuviera en los zapatos.
…
DISCURSO DEL LIBERAL
(Rede des Liberalen)
Vencido por la pena y el arrepentimiento,
abandoné a los socialistas y me volví
conservador. No fue fácil
mantenerle lealtad a los de la derecha.
Por agotamiento me volví
sincero y liberal.
Aunque siempre que estoy en compañía
de liberales
me queda, como única salida
la fuga.
Un liberal a la fuga
de los liberales. Algo así
se podría describir mi situación.
…
ALUMBRAMIENTO
(Erleuchtung)
Al verle de frente,
el mar me da
una luz
que me ciega, y con los pies
leo
en braille los cantos rodados.
…
LO QUE QUEDA POR HACER
(Was noch zu tun ist)
Para Peter Handke en su 70 aniversario
Recoger las nueces
antes que la ardilla las acapare;
poner a salvo la sombra;
hablar con el lápiz
cuando deniega a las palabras;
no querer encontrar al enemigo
que se incuba en lo impensado;
leer en las nubes
la epopeya inacabable
sobre forma y transformación;
liberar a la frente de la piedra;
darle un plazo de gracia al asombro.
Y no olvidarse: acudir al lugar
donde se oculta el libro,
el libro con las páginas vacías,
el libro vacío, el libro.
*
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- (https://www.milenio.com/cultura/laberinto/me-ilumino-de-inmensidad)
↩︎

