Por Dr. Jairo Eduardo Jiménez Sotero
El siglo XVIII como realidad histórica implicó un cambio radical en la manera de observar el mundo y la sociedad (Jiménez, 2025). Las instituciones y prácticas políticas (incluida la guerra) en Occidente sufrieron modificaciones sustanciales a partir de una nueva valoración del ser humano como sujeto político. En este sentido la guerra absolutista-ilustrada del siglo de las luces en Nueva España implicó la creación de diversos mecanismos de destrucción, control y dominio, entre ellos, la construcción cultural de enemigos, es decir, la creación de un “otro” u “otra” que vivía en los márgenes del territorio. Esos otros, bajo la óptica borbónica de ese periodo habitaban al margen de la ley. La mayoría de las veces esos hombres y mujeres fueron los indios del Noreste; y la brutal y violenta guerra que esas sociedades padecieron tuvo, en la mayoría de los casos, tintes abiertamente etnocéntricos (Almaraz, 2006). La guerra contra los indios, aunque siempre despiadada y cruenta, tuvo personajes que más allá de su labor militar, nos dejaron testimonios que evidencian intentos de comprensión y entendimiento sobre las culturas y personas a quienes debían enfrentar en el campo de batalla. De entre todos los militares y hombres de armas que participaron del exterminio de las sociedades indias del Norte novohispano destaca sin lugar a dudas -por su empatía e intentos de comprensión cultural- Bernardo de Gálvez (1746-1786).
Bernardo de Gálvez formó parte de una destacada estirpe de estadistas y políticos al servicio de la Monarquía hispánica en el siglo de la Ilustración. Su padre fue Matías de Gálvez notable militar y virrey de la Nueva España (1783-1784) y su tío José de Gálvez fue Visitador general de Nueva España entre 1765 y 1771 (Archer, 1983). Durante su carrera militar en el virreinato Bernardo de Gálvez reconoció sin reservas las aptitudes sociales y los aportes de los distintos grupos humanos que habitaban los territorios, incluidos los grupos afrodescendientes e indios. Bernardo fue un hombre destacado dentro de la administración virreinal borbónica en su faceta militar.
Durante su carrera combatió a ingleses y franceses en los territorios de Florida y Luisiana (Venegas, 2021) y hacia 1769 fue enviado a lo que después se conocería como las Provincias Internas (los actuales territorios de California, Sonora, Chihuahua, Coahuila y Tamaulipas) para combatir a los pueblos indios de aquellas regiones (Caballero, 2017). Irónicamente, aunque Gálvez debía exterminar y reprimir a los indios, dentro de sus largas campañas militares se apoyó y echó mano de justamente de importantes contingentes de indios y afrodescendientes y los reconoció ampliamente como soldados valiosos. En sus “Noticias y reflexiones sobre la guerra que se tiene con los apaches en la provincia de Nueva España”, Bernardo de Gálvez reconoce la importancia de la ayuda militar prestada por indios y afrodescendientes:
“Igualmente me considero en la obligacion de decir (sin que redunde en descredito de los buenos Europeos) que para las Propuestas de oficiales particularmente subalternos deben ser preferidos aquellos mismos soldados presidiales aun que no sean de las razas mas limpias, pues estos, ademas de tener igual espiritu son mas agiles, mas duros y mas sabios para dirigir una Guerra en la que han crecido. ¿Y que importa al Soberano quesea blanco o negro el que bien le sirve si el color del Rostro se desmiente con la nobleza del corazon? Y Yo he visto una Vandera mas ayrosa y mas bien defendida en las manos negras de un mulato que en poder de otras mas blancas; pero mas endebles” (Gálvez, 1925)
A Gálvez le importaba poco la calidad o posición social del individuo en tanto que su valor y aptitudes militares justificaran su ascenso social. Gálvez era un militar ilustrado y más que concebir a la sociedad como un cuerpo estructurado con base a estáticas e infranqueables barreras sociales, pensaba que el carácter, determinación y esfuerzo del individuo debía determinar su posición social, antes incluso que su origen y/o linaje familiar. Su visión correspondía a la de un funcionario público que se interesaba mucho más en el servicio real que en la preservación y delimitación de los límites sociales dentro de las corporaciones, en este caso militares. Por consiguiente, reconocía a cualquier individuo como valioso en tanto respetara y sirviera a los intereses del soberano en contextos de guerra. Gálvez como funcionario militar pasó varios años en América en regiones como Luisiana, Sonora y la Nueva Vizcaya (Navarro, 1986) muriendo finalmente en la capital novohispana en 1786. Indudablemente a lo largo de estos años de vida adquirió un amplio conocimiento de las realidades americanas a nivel local, tanto en lo militar como en lo cultural, desarrollando y mostrando en ocasiones una notable empatía hacia sus enemigos en términos socioculturales. Con relación a esto último, al hablar de los indios explica en su escrito:
“Los Españoles acusan de crueles a los indios: Yo no sé que opinión tendrán ellos de nosotros: Quizás no será mejor, y si más bien fundada” (Gálvez, 1925).
Estas duras palabras de Gálvez son un notable ejercicio de reflexión ética y moral sobre la naturaleza de la guerra y la invasión europea de los territorios americanos efectuada desde el siglo XVI. Es sabido que mucho del proyecto expansionista español de raigambre católica basaba su razón de ser en la crueldad, “salvajismo” y carácter de “bárbaros” atribuido casi de manera natural a los pueblos indios. En estas líneas Bernardo de Gálvez se sustrae de esa narrativa y trata de entender las dinámicas culturales de los indios del septentrión novohispano. Gálvez sabía muy bien que el comportamiento y forma de ser de las sociedades a las que había enfrentado en el campo de batalla dependían de sus experiencias históricas y tratos con los españoles. Sus historias respondían a contextos concretos, de ahí que Gálvez observaba a cada grupo de manera específica y sin ningún tipo de idea preconcebida siendo por momentos muy comprensivo y recomienda:
“sean los Españoles imparciales y conozcan que si el indio no es Amigo es porque no nos deve beneficios, y que si se venga es por justa satisfacción de sus agravios” (Gálvez, 1925).
Bernardo de Gálvez entiende perfectamente que las dinámicas de interacción entre indios y europeos estuvieron marcadas por un constante estado de violencia. Esto desde luego condicionó en muchos sentidos, el entendimiento mutuo y el imaginario social creado entre ambas sociedades con relación al enemigo, de ahí que sabía de antemano que las incursiones y ataques de los poblados españoles del Norte novohispano respondían a un espiral de violencia completamente entendible desde la óptica de las naciones indias. La violencia de las incursiones indias era algo entendible bajo la opinión de Bernardo de Gálvez. Gálvez es uno de los pocos militares novohispanos que trató de entender el contexto cultural y social de las naciones indias, de ahí que sus testimonios, visiones y descripciones constituyen una visión alternativa de la guerra del norte novohispano durante el siglo de las luces.
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Semblanza
El Dr. Jairo Eduardo Jiménez Sotero es profesor de asignatura en la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad Autónoma de Coahuila (UAdeC) y miembro del Sistema Nacional de Investigadoras e Investigadores (SNII), nivel Candidato; es licenciado en Arqueología (2013) y maestro en Antropología (2016) por la Universidad Veracruzana, además de doctor en Historia y Etnohistoria por la Escuela Nacional de Antropología e Historia, y sus líneas de investigación se centran en la antropología y la historia del noreste de México y la costa del Golfo, con énfasis en los siglos XVIII y XIX, así como en los estudios afromexicanos.
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Bibliografía
Archer, C. (1983). El Ejército en el México Borbónico, México, 1760-1810. México: Fondo de Cultura Económica.
de Gálvez, B.(1925). Noticias y reflexiones sobre la guerra que se tiene con los apaches en la provincia de Nueva España. Anales del Museo Nacional de Arqueología, Historia y Etnografía, 20, 1925, 538-555.
Jiménez Sotero, J.E, Afrodescendientes en las milicias novohispanas de la Costa central de Veracruz. Sociedad y defensa militar, siglo XVIII. Xalapa, Veracruz: Universidad Veracruzana, 2025.
Navarro, García, Luis, El ilustrado y el bárbaro: la guerra apache vista por Bernardo de Gálvez. Temas americanistas, 6, 1986, 27-41.
Ramírez Almaraz, J.G. (2006). Del exterminio a la marginación; los indígenas del noreste. Xalapa, Veracruz: Gobierno del Estado de Veracruz.
Venegas, Delgado, H. (2022). Bernardo de Gálvez: una visión equilibrada sobre la resistencia indígena en el noreste novohispano durante el siglo XVIII. Dirāsāt Hispānicas, 8, 87-105.

