Retórica Generativa

Créditos de la fotografía: Roberto García.

Por Ricardo D. Aguirre Garza

No hay otra definición para la Retórica: es el arte de la persuasión. Así la hemos entendido desde Córax de Siracusa, Aristóteles y Quintiliano, pasando por Róterdam, Perelman y Barthes. Gracias a toda esta tradición sabemos que para lograr la persuasión se necesitan adornos, metáforas y estilos; argumentos universales y estructuras simbólicas; y, por más obvio que parezca, cabe recordar que todo esto parte de la palabra hablada y escrita; de los estilos narrativos y las voces poéticas, tanto así que inclusive ChatGPT lo usa y lo sabe:

La retórica es, en términos sencillos, el arte de utilizar el lenguaje de manera estratégica para producir un efecto en quien escucha o lee. Pero vale la pena afinar la definición, porque decir simplemente que es “el arte de hablar bonito” la reduce demasiado. La retórica estudia cómo se construye un discurso para conseguir algo mediante el lenguaje: convencer, conmover, provocar, explicar, sorprender, movilizar, entretener, etc. (Comunicación personal)

Así sin más entendemos que esta disciplina se sostiene en los pilares: ethos, pathos y logos, y que como un mecanismo esencial del lenguaje también debe adaptarse, mutar y florecer, pero, esencialmente ¿quién ayuda en esa polinización?

La labor de las abejitas es buscar el néctar y llevarlo a la colmena para la creación de la miel, pero debido a su trabajo, casi de forma inconsciente, llevan el polen a otras flores, las cuales genera la fecundación y reproducción, fortaleciendo el ecosistema.

¿No acontece igual con las y los Escritores?

La labor de quien escribe es buscar el Lenguaje y llevarlo a las y los lectores para la creación de la Literatura, pero debido a su trabajo, casi de forma inconsciente, llevan la Retórica a otros espacios, los cuales generan la fecundación y reproducción, fortaleciendo el Idioma.

Amén del intento de equiparación, pero gracias a este entendimiento la labor principal de la escritora y el escritor es con la palabra: esculpirla, martirizarla o recrearla, es decir, trabajarla hasta la belleza y hacerla digna del Arte. ¿Y para qué?, ¿de qué sirve toda esta jornada más allá de lo estético? Fue justamente Leopoldo Lugones en su prólogo a Lunario Sentimental quien puso el dedo sobre esta cuestión al apuntar que se debe entender:

la utilidad del verso en el cultivo de los idiomas; pues por mínima importancia que se conceda a estos organismos, nadie desconocerá la ventaja de hablar clara y brevemente, desde que todos necesitamos hablar. […] de manera que, hallar imágenes nuevas y hermosas, expresándolas con claridad y concisión, es enriquecer el idioma, renovándolo a la vez. (pp.7-9)

A la luz de esta pequeña reflexión observamos la función y potencia de la Literatura y, por supuesto, de la Retórica, sin embargo, mi preocupación va un poco más allá, pues como ya vimos que esta herramienta enriquece el idioma también es capaz de condicionarlo, esto a través de las repeticiones de una fórmula o el eterno uso de la misma estructura lógica, problemáticas persistentes en los Grandes Modelos de Lenguaje, es decir, en la IA.

Los LLM, por sus siglas en inglés, son sistemas de Inteligencia Artificial capaces de analizar, procesar y generar lenguaje humano, es decir, son una especie de ciber-red neuronal que busca aprehender, decodificar y utilizar las estructuras lógicas y retóricas del idioma para lograr una respuesta generativa, a través de cuantificar las palabras, contextualizar las ideas y secuenciar las respuestas; en otras palabras, intenta hablar como un ser humano.

Cabe mencionar que en esta entrada no busco desenmascarar los complejo de las IA, ni mucho menos desestimar el increíble monólogo de Roy Batty frente a Deckard …He visto rayos C brillar en la oscuridad cerca de la Puerta de Tannhäuser […] Todos esos momentos se perderán en el tiempo, como lágrimas en la lluvia, pero sí señalar cómo el discurso de este compasivo replicante es natural, mientras que las respuestas que tenemos hoy en día no se siente como tal —como en la cita del inicio— y es debido a la Retórica, o mejor, dicho a la falta del buen uso de ella.

Al recibir una contestación de cualquier IA encontramos ciertos patrones (los mismos que aparecen “casualmente” en algunos trabajos finales de la facultad) que, por su uso ad infínitum ya nos parecen artificiales: la epanortosis enfática, la personificación, e inclusive el ritmo ternario:

—Hola, Chat. Disculpa, ¿Qué figuras retóricas utilizan las IA?

—Hola, Ricardo. Si te refieres a qué figuras retóricas suele utilizar la inteligencia artificial cuando genera textos, la respuesta es: prácticamente las mismas que utiliza un escritor humano. La diferencia es que la IA las produce a partir de patrones lingüísticos aprendidos y puede combinarlas de maneras muy sistemáticas.

[…]Pero hay algo más interesante si tu pregunta va en dirección literaria: la IA no solamente utiliza figuras retóricas; también tiene ciertos patrones retóricos que parecen particularmente propios de su escritura.

[…]Y aquí creo que hay una cuestión especialmente interesante para tu trabajo sobre literatura: podríamos estudiar si la IA está desarrollando una especie de retórica propia, no porque invente figuras retóricas nuevas, sino porque tiende a privilegiar determinadas combinaciones, estructuras y efectos retóricos.

Eso podría llevarnos incluso a distinguir entre figuras retóricas que la IA utiliza y figuras o procedimientos retóricos que utiliza con una frecuencia significativamente mayor que un escritor humano. Esa segunda cuestión me parece bastante más interesante. (Conversación Personal)

A mí también, Chat, a mí también me parece interesante ese tipo de frecuencia significativamente mayor que un escritor humano porque esto deja de relieve que aquellas estructuras parecieran dejar de ser de la Retórica Humana y formar ahora parte de la Retórica Generativa. Cuando comenté que hay aspectos que ya nos parecen artificiales no caí en cuenta –hasta ahora– que no me refería al artificio como aquello no natural, sino que apelaba a aquel terreno que ya no es del Humano, sino de estas Inteligencias.

Si para la tradición la Retórica: es el arte de la persuasión, hoy en día la Retórica Generativa busca persuadir a los usuarios de estas plataformas de que al ser esa otra voz alimentada por datos y datos ya contiene su propio ethos; que tiene las herramientas de realizar una análisis exhaustivo y logarítmico para utiliza un logos acorde a la situación; y que es capaz de generar un pathos ya sea a través delenamoramiento o el cariño.

Pero para la IA la Retórica no es solo una herramienta del lenguaje como para nosotras y nosotros, es también un método, una forma de detener su constante aprendizaje y lograr que ahora seamos quienes aprenden de ella; y lo está consiguiendo: por eso cada vez más hay una simplificación del lenguaje, que pueda ser conmutable para la LLM; las repeticiones de la fórmulas lógicas para no intervenir con las leyes de inferencia más compleja; y, por supuesto, la incesante referencia a todo este nuevo ecosistema digital. Si en algún momento aconteció el Antropocentrismo ¿no pareciera que ahora estamos llegando a una suerte de IAcentrismo?