Por Angela Michel Cardona de León
Durante el siglo XIX México pasó por distintos procesos que lograrían conformar a toda una nación dando una identidad propia tanto en costumbres como en lo político. A través de distintas acciones y con el pasar de los años el país sufriría conflictos y normas que transformarían a cada estado. Dos sucesos que se resaltarán a lo largo del trabajo es el impacto que tuvieron las Leyes de Reforma en el país y la prensa en un periódico del Estado de Nuevo León.
En la época virreinal la iglesia y la política estaban ligadas entre sí. La iglesia estaba a cargo de registrar nacimientos, bautizos, casamientos y defunciones; así como de la educación y evangelización a los grupos nativos, que, aunque les enseñaban oficios, a leer y a escribir, lo primordial era la instrucción de le fe católica. Luego de la independencia, y de establecer el catolicismo como religión oficial en el país, el acceso a otras religiones se volvió restrictivo.
Con el paso de las décadas, la influencia liberal comenzó a infiltrarse entre los sectores públicos, intelectuales y políticos mexicanos. Las ideas de igualdad ante la ley y la soberanía nacional de la Ilustración, permearon en los políticos liberales mexicanos. En ese contexto, la deuda pública mexicana y la crisis financiera del siglo XIX, llevaron a muchos liberales a considerar los bienes eclesiásticos como una posible fuente de recursos para estabilizar al gobierno nacional. [1] Puesto que para mejorar las condiciones y recursos había que alejar los elementos tradicionales que no permitían avanzar a la nación.
Las Leyes de Reforma promovidas por Benito Juárez transformaron la organización institucional del país al establecer la nacionalización de bienes eclesiásticos, la creación del Registro Civil y la separación formal entre la Iglesia y el Estado [2] con la Constitución de 1857. Con esta legislación se eliminaron privilegios eclesiásticos y el monopolio de la educación y la eliminación de la doctrina religiosa del contenido educativo[3]. Por otro lado, la ley sobre Libertad de Cultos del 4 de diciembre de 1860 permitió el acceso de otras creencias al país, generando indignación entre la Iglesia, ya que las leyes liberales afectaron directamente sus intereses morales, económicos y sociales. La tolerancia de cultos, el establecimiento del matrimonio civil, la expropiación de patrimonio eclesiástico y la limitación de eventos religiosos en el ámbito público,[4] provocaron el rechazo hacia aquellos cambios y esto se reflejó en la prensa.
El periodismo en México tuvo un auge entre 1860 y 1880, a través de publicaciones periódicas semanales, bisemanales, quincenales y otras más que aparecían de forma irregular.[5] Habrá que recordar que durante el siglo XIX en México la mayoría de los habitantes eran analfabetas y las noticias de la prensa eran escuchadas por los vendedores que voceaban los encabezados y generaban curiosidad en la audiencia, por lo que, durante la guerra, fue el móvil más importante para despertar el gusto por la lectura.[6]
Con el tiempo el gusto por la lectura se incrementó y había una oferta periodística de distinta índole, ya sea para algún grupo político en específico, para los trabajadores; o en cuestiones literarias, informativas o propaganda religiosa. Asimismo, la prensa fue el medio que utilizaron los grupos católicos para la trasmisión de sus ideas, las cuales iban desde la prensa convencional hasta el pliego de cordel, en la que describían a los protestantes como gente inmoral y aborrecible para una sociedad cristiana.[7]
Para 1860 en Nuevo León llegó la nueva religión por medio del misionero Thomas M. Westrup de nacionalidad inglesa, contratado como tenedor de libros por la Casa Morel en Monterrey. [8] Westrup tenía experiencia en la predicación del evangelio, por lo que en 1864 se estableció la primera congregación bautista. Un año más tarde, llegó a la ciudad la misionera Melinda Rankin, de tradición presbiteriana. La llegada de ambos grupos religiosos desató críticas por parte del pueblo y de la iglesia católica. No obstante, esto no impidió que se lograran instalar sus respectivas iglesias y escuelas en la ciudad. En los periódicos católicos eran constantes los conflictos entre la política y grupos liberales, quienes recalcaban los valores tradicionales y morales que debían seguir teniendo la sociedad. Esto no fue ajeno a Nuevo León, donde también la prensa lanzó críticas y cuestionamientos hacia la nueva fe.
En 1874 Abraham P. de la Garza, ingeniero establecido en Monterrey, fundó el periódico La Defensa, y su primer número salió el 6 de diciembre de 1883, [9] el cual se trataba de un semanario católico que después se llamó La Defensa del Pueblo convirtiéndose en diario a partir de 1890, siendo de los primeros en ilustrar la información con grabados [10]. Las publicaciones relatan distintos temas desde religiosos, noticias de otros países, conflictos, sobre liberales, mujeres y los protestantes.
En la publicación del jueves 16 de abril de 1885 resalta la nota titulada “La Buena Nueva”[11] pues los bautistas celebran su primera iglesia en la ciudad de Monterrey, doctrina salvadora llena de sectarios y solo llena de gozo a la gente no santa y que las escuelas protestantes que se encuentran en distintos puntos forman a ladrones de caballos. Pues su evangelio es una autorización para vivir holgadamente. En octubre del mismo año, otra noticia sobre el mismo grupo religioso se publicó con el título “Los Protestantes en Mexico” [12] donde se relataba que, en Monterrey, es el punto más hermoso de tierra privilegiada pero que en un informe anual los resultados dieron en total 36 misioneros a nivel nacional. Hallando poseídos al presidente y altos funcionarios con sus ideas liberales, siendo la higuera maldita.
Posteriormente, en octubre de 1888 la publicación “La Reina del cielo y la Conquista Pacífica”[13] relata un conflicto ideológico entre católicos y protestantes, que es acerca de las creencias de los santos, en este caso la Virgen María Santísima. El periódico recalca que no les importaba si los protestantes les llaman fanáticos por llamarla Reino del Cielo y acusaron a los protestantes de ser unos desgraciados que perdieron toda esperanza de reinar con Cristo por negar el reinado de su madre.
Por último, en noviembre de 1889 se escribe “caricias de los grandes enemigos de Mexico”, donde un católico de Nueva York publicó un texto sobre las misiones protestantes en México. En dicho artículo las describe como blasfemas e ignorantes y destacó que llevarían al país a un estado de criminalidad e idiotismo. En contraparte el reverendo Guillermo Gorden expresó que la iglesia papista en Mexico estaba llena de corrupción e inmoralidad. [14]
Conclusiones
La llegada del protestantismo a México fue un proceso complejo. En un país predominantemente católico, donde la Iglesia moldeaba la vida cotidiana, la irrupción de este nuevo sistema de creencias representó un profundo choque cultural y la marginación de quienes decidieron convertirse a la nueva fe; y que fuera cuestionado en la prensa.
En ese sentido la estigmatización promovida por los medios de comunicación de la época hacia los grupos protestantes constituye un fenómeno revelador, pues evidencia la estrategia de la Iglesia para evitar que visiones religiosas afines a la Reforma compartieran el espacio público. A través de descalificaciones y representaciones negativas, se fomentó un clima de intolerancia social hacia personas cuya única diferencia radicaba en sus convicciones de fe. Este rechazo se agudizó cuando los protestantes comenzaron a incidir en la educación, en un ámbito donde su presencia fue percibida por los sectores católicos como una amenaza a su histórico monopolio moral, económico y político.
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Semblanza
Angela Michel Cardona de León, es estudiante de noveno semestre del Colegio de Historia de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Autónoma de Nuevo León. Sus intereses de investigación son la historia de las mujeres y la historia de las religiones.
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Hemeroteca Digital UANL
La Defensa del Pueblo, Dios, patria, libertad
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Referencias.
Adriana Pacheco (2014) “Periódicos católicos mexicanos del siglo XIX. Conformación de la madre de familia durante la república restaurada para trabajar por “el otro méxico”. Tinkuy: Boletin de investigación y debate, Universite de Montreal.
Anne Staple. (1997). La lectura y los lectores en los primeros años de vida independiente. Ciudad de Mexico: Colegio de Mexico, 1997
Brian Connaughton. (2011). México durante la Guerra de Reforma: Tomo I Iglesia, religión y Leyes de Reforma.Xalapa: Universidad Veracruzana.
Isidro Vizcaya. (2006). Los orígenes de la industrialización de Monterrey una historia económica y social desde la caída del segundo imperio hasta el fin de la revolución 1867-1920. Fondo Editorial Nuevo León.
Jan Bazant. (1995). Historia de la deuda exterior de México: 1823-1946. Ciudad de México: Colegio de México.
Juan Carlos González.(2019). “Protestantes y sus escuelas en Monterrey durante el Porfiriato”, Humanitas Anuario del Centro de Estudios Humanísticos: Universidad Autónoma de Nuevo León.
Leopoldo Espinosa. (2010). De última hora Periodismo en Nuevo León. Mexico: Fondo Editorial de Nuevo León.
Victor Manuel Bañuelos Aquino (2025- 2026) Nuevos imaginarios religiosos en el México porfiriano. El papel de la prensa protestante mexicana al final del siglo XIX. Palabra Clave, Universidad Nacional de La Plata.
[1] Jan Bazant, Historia de la deuda exterior de México: 1823-1946. (Ciudad de México: Colegio de México,1995).
[2] Brian Connaughton, México durante la Guerra de Reforma: Tomo I Iglesia, religión y Leyes de Reforma. (Xalapa: Universidad Veracruzana, 2011).
[3]Juan Carlos González, Protestantes y sus escuelas en Monterrey durante el Porfiriato (Humanitas: Universidad Autónoma de Nuevo León, Anuario del Centro de Estudios Humanísticos, 2019), 210.
[4] Adriana Pacheco, Periódicos católicos mexicanos del siglo XIX. Conformación de la madre de familia durante la república restaurada para trabajar por “el otro méxico”, (Tinkuy: Boletin de investigacion y debate, Universite de Montreal, 2014), 77.
[5] Isidro Vizcaya, Los orígenes de la industrialización de Monterrey una historia económica y social desde la caída del segundo imperio hasta el fin de la revolución 1867-1920 (Fondo Editorial Nuevo Leon, 2006), 67
[6] Anne Staple, La lectura y los lectores en los primeros años de vida independiente (Ciudad de Mexico: Colegio de Mexico, 1997), 102.
[7] Victor Manuel Bañuelos Aquino, Nuevos imaginarios religiosos en el México porfiriano. El papel de la prensa protestante mexicana al final del siglo XIX (Universidad Nacional de La Plata, Palabra Clave 2025 y 2026), 6.
[8] González, Protestantes y sus escuelas en Monterrey durante el Porfiriato, 212.
[9] Isidro Vizcaya, Los orígenes de la industrialización de Monterrey una historia económica y social, 69
[10] Leopoldo Espinosa, De última hora. Periodismo en Nuevo León (Mexico: Fondo Editorial de Nuevo León, 2010), 113
[11] La Defensa del Pueblo, Dios, patria, libertad, (Tomo 2, No 126, abril 16 de 1885) Hemeroteca Digital UANL.
[12] La Defensa del Pueblo, (Tomo 2, No 174, Octubre 1 de 1885) Hemeroteca Digital UANL.
[13] La Defensa del Pueblo, (Tomo 2, No 389, octubre 28 de 1888) Hemeroteca Digital UANL.
[14] La Defensa del Pueblo, Dios, patria, libertad, (No 445, noviembre 24 de 1889) Hemeroteca Digital UANL.

